Querido Quique: (¿Otra vez? Sí, otra vez y no sé cuantas veces más.) Sé que no llegarás como Celie (o al menos eso creo yo aunque René piense lo contrario, ¿y si tiene razón?) de un supuesto barco hundido en el océano al otro lado del mundo, pero sé que cuando perdida en la fila de gente uniforme me encuentre a lo lejos, con esperanza me saludarás y no sé si tengas que escuchar lo demás... Empiezo de nuevo. Querido Quique: Se supone que ayer sería el día de las noticias y como siempre ingenua por naturaleza (aunque un poco acostumbrada de repente a recordar los momentos de silencio, que acepto, ayer se me fue) las esperé, y de ellas ninguna llegó. Una un poco triste, más no fue noticia sino aceptación; de esto quien sabe que saldrá...si acabaré con una paliza en mi interior no lo sé. NO SÉ. Estoy en "El Mundo de los Quién Sabe", no sé desde cuando, tal vez siempre y sólo hasta ahora lo noté, NO SÉ como siempre ya sabes NO SÉ, y voy caminando, despacio...
Antes de todo te recuerdo, les recuerdo, que aquí guardo mis cartas, por si algún día pierdo el corazón y la sonrisa.