Hoy fui y regrese en un viaje de diez años, yo cambie mucho y a la vez nada, tú…tú no cambiaste más que el color de tu cabello que ahora es blanco, tu casa esta exactamente en el mismo lugar pero tienes más fotos, aunque las guardas para no ahuyentar a las nuevas presas que te visitan. Sigues contestando llamadas como si fueran a escondidas, aunque cuando caminas por el zócalo te pavoneas asquerosamente con tu nuevo trofeo y una bolsa con piernas que guarda lo que se pueda necesitar. Ahora sufres de bloqueo artístico, tratas de leer más pero tu vista está cansada y te niegas a usar lentes, lo siento, en la vejez será obligatorio, eres demasiado cobarde para una operación. Tus problemas se aumentaron y te niegas a aceptarlo, tratas de beber y refugiarte en las rocas pero nuestros años ya no son los mismos y siento que realmente no hay necesidad de hacértelo saber; ojalá hubieras pensado en aquellos que iban a sufrir las consecuencias de tus...
Antes de todo te recuerdo, les recuerdo, que aquí guardo mis cartas, por si algún día pierdo el corazón y la sonrisa.