Mis padres por fin han visto nuestro cortometraje documental “Sombras del Asfalto”, me llenó de felicidad, satisfacción y alivio… Un momento lúcido en el día, mi cabeza duele nada, sé que el dolor está escondido, incluso reposando de tanto trabajar, pero disfruto estos momentos de paz como si fueran los únicos en años. Por la tarde escribí: Veo a personas con problemas desde el desempleo hasta la muerte, “esto no podría pasarme a mí”, o quizá ni si quiera pensamos en ellos hasta que nos sucede. Yo que adoraba dormir voy casi arrastrándome a la “meta” de 2 años con insomnio; jamás pensé que pudiera pasarme, ese “jamás” debería ser borrado, expulsado o prácticamente repatriado de mi vocabulario. Aunado a ello el neurólogo me diagnosticó depresión, -pero ¡hey!- yo sólo pensaba –¡me siento de maravilla!, si he estado estresada pero…- salí de la consulta desconsolada, realmente tenía que pensar las cosas, lo que realmente es la depresión ¿cómo no me di cuenta? –entonces lo ...
Antes de todo te recuerdo, les recuerdo, que aquí guardo mis cartas, por si algún día pierdo el corazón y la sonrisa.