Realmente no me encuentro de humor para escribir pero creo que simplemente debo hacerlo. No he llegado al punto de poder decir que soy una adicta al chocolate, o a cualquier otra cosa, pero podría llegar a serlo; la causa: depresión. Suena gracioso, para los que la padecieron y los que no la han padecido puede resultar incluso más graciosa de lo normal ya que pareciera que usamos de manera muy recurrente esta palabra: me siento deprimida, no quiero estoy deprimida, tengo depresión, vamos formulen las oraciones que quieran, parece que cabe en todas, y si pueden intenten recordar cuantas veces la han dicho, seguro no pueden porque la han usado o demasiado o mmm nunca, el caso es que realmente tener depresión no es ni una pizca de gracioso, sobre todo cuando alguien más, el médico, te lo dice y el diagnóstico o te cae como un balde de agua fría o parece que no te afecta ya que no lo comprendes y por lo tanto no lo asimilas. Bien, tener depresión diagnosticada y estar tomando med...
Antes de todo te recuerdo, les recuerdo, que aquí guardo mis cartas, por si algún día pierdo el corazón y la sonrisa.