He aprendido con los años que al ave libre no se le tiene que dejar ir, que el ave libre no necesariamente tiene que emigrar kilómetros; que el ave libre nace o se hace libre, que es necesario darle su espacio y puede revolotear en el jardín, en la fuente y no tiene que irse porque no se siente atada. Está porque quiere, está porque ama y se ama estando. He aprendido con los años que amo su libertad, porque su libertad en secreto es mía y porque amo su libertad como toda ella… He aprendido con los años…que ésta ave es más mía que de ella misma, porque la amo por ella y por mí, con su libertad y su locura inmensa, porque soy parte de su libertad la cual ama, y la ama sin medida.
Antes de todo te recuerdo, les recuerdo, que aquí guardo mis cartas, por si algún día pierdo el corazón y la sonrisa.