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Sin odio a terceros


Il dio lo aiuta, il dio mi dà la resistenza non alla briciola alle mie ginocchia e pulisce fuori il mio cuore di avversione.

"He visto lo que va a pasar, no te deseo buena ni mala suerte, haz lo que tengas que hacer que es tu deber, rompe 4 sacos rojos y rie donde te plazca que veré como siempre tus lágrimas tras las cortinas de tu habitación".

Hoy por primera vez siento que te odio y que he alcanzado la fase que siempre quise, nunca note tantas cosas, tan insignificantes escondidas en mi inconsciente que no me di cuenta del rencor que tenia, lo primero que pensé fue que odiaba todo de ti, el día que te conocí, tus dibujos, tu música, tus películas, tus libros, tus palabras taciturnas, tu comida, tu bebida, tu ropa pero se salvo tu olor y entonces salte un poco y me arrastre después al siguiente escalón, frio como tú, frio como yo, no te odio, odio la imagen que tengo de ti, no te odio, odio lo que paso y lo que no paso, no te odio, odio el reflejo de las cosas que no existen y las que existen también.

Estoy cansada de estar en lo mismo, estática, polvosa por los que caminan y van dejando sus rastros sobre la estatua que poseo en cada lugar donde me planto. Soporte cada golpe bajo que me diste remendando mi corazón cada dos días, con una aguja flexible para que no doliera tanto y con hilos de paciencia para que aguantara hasta el siguiente encuentro donde jamás quise pelear, donde me mantuve rígida y sonriente hasta que te cansabas y te retirabas sin tirar la toalla, me sentaba entonces en la banca a coser y coser otra vez diciéndome que no lo hacías a propósito, pero aquel último día fue insoportable, sé que me prometí no llorar, me prometí no hacerlo más por las mismas cosas y no pienso hacerlo esta noche, hoy sólo quiero sonreírte en paz, aunque no entiendas como sueles mis gestos, hoy sólo quiero decirte que en realidad no estamos bien pero que no te pediré tiempo para que lo estemos, si sucede simplemente así será, sino, tampoco me lo quiero recriminar, hoy sólo quiero decirte que estaremos bien, cada quien en su casa con su vida o en otra casa con otra vida, juntos o separados; siempre pensé que caería tan hondo y hoy con otro “me doy cuenta” repetido te digo que así me apriete el corazón contra el pecho y explote con todo y el veneno que aun me queda será mi muerte y no la tuya la que me lleve al final para decir que en realidad estamos bien y pueda estar yo en paz como estaba antes, después de todo al final se hizo todo lo que quisimos.

Sé que hay cosas que no quiero, lo supe hace mucho, pero quise intentar creer que las quería, lo sabes, lo lees en todo lo que hago, en todo lo que canto y lo que escribo; se que tendrás miedo de las mismas cosas hasta el final de tus días y nada puedo hacer para ayudarte más que estar cuando pueda, hoy no me despido, simplemente me voy como he acostumbrado, callada por la calle que no esta tan obscura como pensé que estaba, saludando a todas y a todos los que levantan su mirada, hemos nacido solos y hemos de morir del mismo modo pero ¿caminar?, yo no camino sola, siempre voy acompañada, aunque él o ella a veces guarde su distancia.

P.D. No, no te odio, poco me falta y ataré mi cuerpo al puerto para no caer al mar donde se haya tu inconsciencia, pero una cosa te puedo prometer, no seré espuma que estalla en las orillas y te encontraré nuevamente en el camino pero al borde mismo, seguro estarás acompañado porque te da miedo estar solo aunque el sendero de peligros carezca, después de invitarme algo de beber te agradeceré y seguiré caminando al otro lado de la colina donde está mi casa y mi tranquilidad, no, no me mires así, tengo otras cosas que hacer y mis oraciones siempre acaban con punto y aparte o punto final.

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