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Empero


Ayer quería escribir esto pero la gripe y todo lo que esta implica en mi persona me impidieron seguir adelante, sin embargo, guardé la idea en mi mente y el sentimiento en mi corazón.

Usando palabras de mi querido y entrañable Mario Benedetti hoy sólo quiero hablar de “los que no están, están empero. ”

Independientemente de la religión que digamos profesar, tal vez podamos llegar al acuerdo, sólo tal vez, de que todos queremos que cuando la vida terrestre se termine algo más nos aguarde en otro lugar, algo bueno, un lugar donde podamos reencontrarnos de alguna manera con aquellos que se han ido, no sé si a tiempo o destiempo, jóvenes, adultos, la edad no importa, duele, aunque a veces cuando lo vemos venir nos vamos haciendo a la idea, a diferencia de los “accidentes” o las muertes súbitas que nos llenan de horror y agonía.

He pensando desde hace mucho tiempo que nada pasa por casualidad, como muchos en la cultura oriental creo que sucede lo inevitable. No es necesario profesar una religión para acercarse al lado espiritual que todos llevamos pero que no todos queremos mostrar. No es tan importante que se demuestre, es más importante que se sienta, que encendamos una vela de esperanza.

Hace algún tiempo, tal vez años, alguien me decía: vamos, la esperanza es lo último que muere. Sí, le respondí, pero al final perece igual.

No puedo deslindar personas de actos y circunstancia, todo va de la mano, nos puede ir bien, mal, o podemos como decimos ocasionalmente: irla pasando.

El tiempo es eterno, nosotros físicamente no, de otro modo no lo sé, pero este no espera a nadie y eso no es malo, es un empujón para probar nuestro temperamento, nuestra resistencia, nuestras emociones.

Ocupémoslo como sea mejor, seamos productivos, si podemos ayudar a alguien hagámoslo, pero recordemos, en mi humilde opinión, que si nosotros no estamos bien, que si yo no estoy bien entonces ¿qué tanto puedo ayudar?

La vida viene y va, sube y baja, pero está, ahora, y el ahora que escribí acaba de esfumarse, pero nosotros mientras estemos aquí tenemos la oportunidad de cambiar las cosas.

“LO QUE QUEDA POR VIVIR” si alguien lo sabe, que no me lo diga, conocer el futuro fue mi sueño de niña, hoy deseo cosas medianamente distintas, pero sigo pensando, creyendo, anhelando, que en otro lugar e incluso de otra forma, aquellos que ya no están, estén empero.

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