Ir al contenido principal

La pregunta ¿Por qué no dura la felicidad?


Toda la vida, repito, toda la vida he escuchado que todo lo que sube tiene que bajar y viceversa. He escuchado que por ese mismo motivo la felicidad no es eterna porque todo lo bueno tiene que culminar para que exista un equilibrio con la frase que dice "no hay mal que dure 100 años."
Estamos acostumbrados a creer y sentir hasta el último hueso de nuestro cuerpo que nacimos para sufrir.

Estamos mal acostumbrados.

Casi casi puedo afirmar que nos hemos hecho admiradores de estos hábitos, pero debemos darnos la oportunidad de ser felices.

Sucede a veces que por estas costumbres cuando la felicidad toca la puerta de nuestra casa, tenemos tanto miedo, tanto terror de que esta no dure y se vaya por una ventana que no disfrutamos los bellos momentos, y nos la pasamos saboteando ésta preciosa oportunidad.

Pensamos que algo nos la va a arrebatar, y se nos ocurren 1001 sucesos trágicos. ¿Por qué tanto miedo? 

Claro, es más sencillo vivir con miedo que disfrutar, porque siempre va a ser más fácil consolarnos en la tristeza y pensar que es la forma en la que debería ser que tener nuestra fe puesta en que somos merecedores de la felicidad. 

Abrir los ojos es una misión personal, la felicidad no toca una vez nuestra puert, toca 100 veces y cuando no la dejamos entrar intempestivamente rompe vidrios y se cuela por la ventana, es así, cuando algo es para nosotros simplemente llega, pero somos expertos en boicotearnos y somos nuestros mejores críticos.

No tiene nada de malo o de poco humilde decir por aceptación que somos buenas personas si es que con ese actuar andamos. Se nos ha dicho que ser humilde equivale a agachar la cabeza y no hacer alarde de lo que hemos hecho.

No estoy de acuerdo.

Aceptar que somos buenos en algo,que hemos algo hecho algo para ayudar o cualquier manifestación de este tipo no es igual a presumirlo o vanagloriarse, es simplemente aceptar que hemos intentado o logrado hacer algo.

Debemos querernos un poquito más cada día, llegará el momento en que sin remedio nos vamos a poder amar siempre y cuando recordemos que la crítica excesiva nos perjudica, la que sea, críticas a nosotros ó a los demás. Aceptar las cosas como van llegando, y entender y aplicar la solución será parte fundamental de aprehender con H la felicidad.

Comentarios

Entradas populares de este blog