Ir al contenido principal

Como va.


Realmente no me encuentro de humor para escribir pero creo que simplemente debo hacerlo. No he llegado al punto de poder decir que soy una adicta al chocolate, o a cualquier otra cosa, pero podría llegar a serlo; la causa: depresión.

Suena gracioso, para los que la padecieron y los que no la han padecido puede resultar incluso más graciosa de lo normal ya que pareciera que usamos de manera muy recurrente esta palabra: me siento deprimida, no quiero estoy deprimida, tengo depresión, vamos formulen las oraciones que quieran, parece que cabe en todas, y si pueden intenten recordar cuantas veces la han dicho, seguro no pueden porque la han usado o demasiado o mmm nunca, el caso es que realmente tener depresión no es ni una pizca de gracioso, sobre todo cuando alguien más, el médico, te lo dice y el diagnóstico o te cae como un balde de agua fría o parece que no te afecta ya que no lo comprendes y por lo tanto no lo asimilas.

Bien, tener depresión diagnosticada y estar tomando medicamentos bajo prescripción, específicamente antidepresivos debería ser motivo suficiente para entender que se está en esta situación, pero no, a mí apenas comienza a entrarme la idea, lo recuerdo cuando veo la medicina o cuando simplemente no paro de llorar. Increíble pero cierto, entender como llegaste ahí y aprender a nadar para no ahogarte son toda una faena y no podría hablar de tantas cosas porque los síntomas de la depresión pueden ser tan comunes que no buscas la causa, yo por ejemplo, pase más de un año con insomnio luego rompí con la pareja y eso fue la gota que derramó el vaso, el estrés laboral  viajar cada fin de semana más de 8 horas para ir a la escuela, atender todo o demás, si pude con todo, y todo tiene un precio y entonces me dio insomnio y entonces ahora tengo depresión, pase de hacerlo todo a sentir que no puedo ni lavar un plato (no es realmente lo que tenía en mente pero se me ha borrado temporalmente el cassette).

Bueno pues ya pensándolo a fondo estoy pensando seriamente en tomar terapia, los que me conocen podrían alarmarse, soy una persona alegre por naturaleza, pero supongo, con todo esto, que también por naturaleza tengo un lago gris o azul que mantiene el balance en mi vida, pero son colores que ahora están siendo demasiado pesados en mi vida.

No sé qué prosigue, mis amigos vienen a visitarme, yo a veces me acurruco en posición fetal y sigo llorando, me levanto y sigo llorando, me siento y sigo llorando y de pronto dejo de llorar, como cerrar la llave de paso. A todo esto tener que ver a la ex pareja casi todos los días no ayuda, pero tendré que acostumbrarme, sólo sé que quiero estar bien, sé que no lo he intentado o suficiente y tendré que esforzarme más así que mañana sino empiezo a leer El Hombre de las Mil Caras prometo salvaje perturbador e irónicamente atentar contra mi salud física, y con eso de que me gusta cumplir las promesas y con eso de que para el dolor físico soy una miedosa creo que realmente lo intentaré.

Bueno mundo, me toca mi primera pastilla, mañana te sigo contando, tal vez, como va.


P.D. Tener depresión es como ser un alcohólico, tienes que reconocerlo, no es divertido, o es fácil, sólo ES...y tú decides si sigue siendo o si se acaba.

Comentarios

Entradas populares de este blog