Pues es que es pensar en votar por uno de los
cuatro candidatos, sin ataques, sin violencia, sin hacernos los fuertes y los
guerreros. La política no provoca los enfrentamientos, como una curva en carretera
no provoca la muerte, son las acciones personales. Sabemos que alguien debe
representará nuestro país y hacerla de líder. ¿Ponernos primero a nosotros como
sociedad antes que a su familia? ¿Qué se debe arrancar la mala hierba de raíz?
Sin ser partidarios pues mi voto aún no está decidido les digo con humildad y
respeto, a México no lo hace un presidente, lo hace su gente, sólo yo decido si
soy grosera al atender una petición trabaje donde trabaje, sólo yo decido si
manejo alcoholizada, sólo yo decido si administro mis finanzas.
Yo no le pido un cambio al presidente, quien quiera
que vaya ser electo por verdad o por fraude, yo más bien sé que somos nosotros
los fuertes, sin menos preciar al otro por sus bienes económicos, su forma de
vestir, su preferencia sexual y la infinidad de temas que deseen abordar. La
mala actitud, la intolerancia y el futuro del país no están en manos de un
hombre o de una mujer, sino en las decisiones de su pueblo, de nosotros.
Tenemos un malinchismo arraigado de una manera impresionante, si alguien está
triunfando queremos bajarlo del pedestal ¿por qué?.
Voten por quien deseen, ejerzamos nuestro derecho
pero no esperemos que sea él o ella quien POR FIN saque al país de la “crisis
económica” y todos "sus males"; cambiemos nosotros primero, educados,
respetuosos, tolerantes, dejemos el sentimentalismo de ME ATACÓ, ME DIJO,
porque llega entonces el “todos contra todos”. Estamos siempre a la defensiva,
como si cualquier persona nos observara y fuera a apuntarnos con el dedo por ver
si quiera hacia donde la mosca voló.
Nuestras armas, los valores de inculcados en
nuestra casa y los que adoptamos nosotros por convicción, esas armas no quitan
la vida, no desangran, no desintegran familias, no provocan el dolor que muchos
hemos padecido.
A mí nada me cuesta nada ayudar a mi vecino, a mi
comunidad, pero si tengo tiempo y la flojera y la mediocridad me ganan me
quedaré sentada esperando “EL CAMBIO”.
Consolidemos nuestra sociedad con armas de RESPETO
y no como en la guerrilla, exijamos lo que merecemos porque lo hemos ganado al
dar y ser lo mejor de nosotros. Siempre habrá una solución para cada problema y
pareciera graciosamente que también siempre habrá un problema para cada
solución, pero no es ayúdame que yo te ayudaré, no espero nada de ti, no
esperes nada de mí, todo lo que yo pueda hacer por ti lo haré sin pedirte nada
a cambio, ese es el México que si he podido vivir pero como me encantaría que
se contagiara en todo el país.
Gracias por dedicar tu tiempo para y respetar mis
palabras, sólo yo decido si quiero ser mediocre o no ¿opinamos igual? Porque
estoy dispuesta a leerte o escucharte.
Eleonor “Mae” Galeana.
Comentarios
Publicar un comentario